Simplificación de datos

Me he encontrado con un gráfico sobre el reparto de la riqueza en España. Es un gráfico sencillo y básico de columnas apiladas sobre cuántos españoles tienen qué patrimonio en España.

Las representaciones de valores se pueden hacer de muchas formas, pero creo que la infografía debe buscar la más simple y directa. A veces se cae en la trampa de ser enciclopédico y ofrecer al lector todos los datos, todos los detalles. Eso está muy bien, pero no siempre es el objetivo de una pieza como esta.

Siempre hay que buscar la mejor solución teniendo en cuenta a quién nos estamos dirigiendo. No es lo mismo publicar en una revista económica o científica, que en una de información general o divulgativa. Las cifras y los conceptos se simplificarán o no, dependiendo del tipo de publicación.

En mi opinión, y como norma general, prefiero la simplicidad. Un gráfico simple, pero directo, atrapa al lector y capta su interés. Luego, ese mismo lector puede buscar más datos o la publicación, ofrecérselos. Por el contrario, un gráfico con excesiva información o mal jerarquizada puede generar pereza en el lector y este no leerlo.

En este caso me he decidido a interpretar el gráfico original alojado aquí, porque, aunque es un blog de economistas, la entrada se titula “La imagen de la desigualdad en España” y también, porque me llegó a través de Facebook de una manera generalista.

No pretendo hacer el gráfico de mi vida ni enmendar la plana a nadie, solo reflexionar sobre la síntesis de datos para ofrecer un mensaje, ya que muchas son las vueltas que se podrían dar a esta pequeña info y seguramente, mejores.